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sábado, 5 de mayo de 2012

Un poema al Soñador


El camino que elijas siempre traerá sus retos

Durante los momentos de silencio, las voces de tus guías te llenarán de sabiduría.

Cuando la neblina opaque tu vista acepta la confusión, extiende tu mano y espera que será guiada.

Cuando las noches se hagan eternas y la oscuridad opaque tus pasos, ten fe en que tus pasos encontraran suelo firme sobre el cual pisar…

Y si el suelo evade tus pisadas, la vida te enseñará a volar.

No dudes nunca en recostarte a un lado del camino a descansar

Pero siempre recuerda a dónde vas y no olvides que el tiempo no espera a nadie.

No temas jamás abrirte paso entre la maleza y crear un nuevo sendero

Si tu visión es lo suficientemente clara, habrás creado una nueva ruta que otros han de seguir.

Recuerda que aunque tu destino parezca lejos, ya has caminado bastante

Agradece por cada paso que diste, cada mano amiga que se extendió para ti, por cada consejo y palabra que llegó para guiarte y por cada gota de sabiduría que llenó tu mente.



Si confías en que eres guiado por fuerzas que te deparan lo mejor, entonces…

En la vida todos los caminos te llevarán a tu destino.



 


Vivan en Grandeza
HEJ

viernes, 4 de mayo de 2012

No juzgues el camino, mejora tu caminar


El confiar en que todos los caminos nos llevan a nuestro anhelado destino es aceptar que Dios siempre nos depara el mejor de los desenvolvimientos.

No es necesario que entendamos el porqué de las cosas en el preciso momento en el que suceden. Simplemente confiemos en que en el momento ideal podremos mirar hacia atrás y entender la conexión entre lo que sucedió y el sitio en el que estamos.

En cientos de ocasiones hemos vivido ciertas "eventualidades" que al principio nos incomodan y nos llevan a dudar de la benevolencia de la vida, pero que luego ese hecho nos lleva a tomar acciones que nos terminan catapultando hacia nuevos horizontes. Algún profesor que no te dio la nota que merecías te llevó a buscar otros libros y nuevas formas de demostrar tu conocimiento y al final pudiste sacar una mejor nota de la que esperabas. Esa competencia que perdiste que te llevó a entrenar más, mejor y de forma distinta....llevándote a competir de una forma que disfrutas más y que te llevó a lograr más de lo que antes habías logrado.

Te podría seguir diciendo muchos ejemplos, pero ya entiendes la idea.

La oruga nunca entenderá porque está en un cocuyo hasta que observe desde los cielos el suelo que antes era su hogar.

Los vencedores se meten entre ceja y ceja la imagen de lo que quieren conseguir y esperan que de alguna forma u otra la vida los colocará en el camino en el que podrán conseguirlo. Y aunque el camino sea muy confuso, ellos saben que ese es el camino y siguen trabajando duro, siguen caminando.

Entonces, ¿aceptarás las eventualidades y seguirás caminando hacia ese destino que tanto deseas y por el que trabajas?

Vivan en Grandeza
HEJ

miércoles, 28 de marzo de 2012

La pasión es la clave


La pasión con la que hacemos cada una de nuestras actividades es la medida más exacta de que tan cerca estamos de nuestro propósito. El entusiasmo que nos genera la expectativa y la realización de cualquier actividad es la forma en que Dios nos comunica que es justo eso lo que debemos estar haciendo y es justamente esa actividad en la que vamos a sobresalir y crecer.

Una vez escuche de Wayne Dyer que la palabra entusiasmo procede la palabra griega entheos que significa “Con Dios dentro de nosotros.”

Wayne explicaba que no había señal más clara de que estábamos en el camino correcto que el entusiasmo que nos generaba cada paso que dábamos. Entusiasmo que se refleja en la alegría con que haces las cosas, incluso aquellas que no te gustan tanto pero que sabes que te llevan a tu destino. Entusiasmo que te levanta cuando te caes y que te hace recordar que pase lo que pase siempre podrás levantarte y seguir adelante porque tienes la fuerza para ello. Entusiasmo que ante la adversidad te ayuda a saber que para poder ver el arcoíris tienes que aprender a soportar la lluvia.

La vida a los ojos de un niño está llena del más puro entusiasmo. Alegría y devoción total a la experiencia que viven. Completo regocijo por sus nuevos conocimientos. Un lamento profundo por los errores cometidos que no dura más de un berrinche. Una completa paz que emana de esa sensación de que ellos no tienen que hacer mucho para crecer, aunque quieran no podrán detener el proceso, nacieron para crecer y ser grandes y Dios ya ha determinado el ritmo a lo cual eso pasará, sólo deben dedicarse a disfrutar y sonreír durante todo el proceso.

Como a los niños, ya Dios ha puesto en marcha la apertura de los caminos hacia eso que deseas. En su tiempo todo saldrá bien. A su debido momento podrás atravesar las puertas que te llevan a tu meta. Sólo una cosa debes hacer mientras vas camino a la puerta, y eso es caminar. Camina cada paso, respira con paciencia, deléitate con el pasaje a tu alrededor y ten la confianza que en el momento correcto y adecuado encontrarás tu éxito.

Recuerda que

Dios solo tiene dos respuestas para ti: por ahora no; y; tengo algo mejor en mente para ti

Ten paciencia y aprende a saber que siempre lo que pasa es lo mejor que puede pasar. Y la prueba es: que pasó!

Vivan en Grandeza
HEJ

martes, 20 de marzo de 2012

El camino te lleva a tu meta, no la meta al camino

La sociedad nos ensena una infinidad de cosas desde nuestro nacimiento hasta... quien sabe cuando… hasta ese momento cuando decidimos que no todo lo que la sociedad nos ensena es precisamente lo mejor para nosotros.

No tengo ánimos de ser un revolucionario social, o un completo escéptico de las funciones de la sociedad. Pero si quiero dejar que mis palabras nos ayuden a reflexionar un poco sobre lo que la sociedad a veces nos lleva a pensar.

Entre las cosas que más nos afectan, y que dentro del mundo del deporte es muy común, es la necesidad de medir nuestra valía por lo que conseguimos. Es la impetuosa necesidad de enfocarnos en lo que queremos conseguir mucho más que en la forma de conseguirlo. Y es entendible, por lo general el reconocimiento y el estatus se logra por lo que consigues al final, no por el camino que has recorrido. Pero, ¿qué nos deja más a nosotros mismos?  No hay necesidad de inventar una retórica especial para responder esto. Obviamente, ¡el camino!

“Mientras más pacientes somos, más rápido llegan las cosas” Wayne Dyer

Hoy a través de correos que he recibido de mi padre y de mi primer entrenador he recordado esto. He recordado que de niños aprendemos a hacer todo tan bien y tan rápido porque sólo nos importa el paso que damos y como lo damos. Como niños pareciera que sabemos que lo que ha de venir llegará.

La meta te motiva, si. Pero es el camino lo que te lleva allá.” HEJ

En nuestra infancia hacíamos todo lo que nos gustaba y así disfrutábamos de la vida. De niños la vida era un enorme parque en donde nuestros sueños se cumplirían cuando dejáramos que llegara el momento perfecto. Nunca tratamos de pedirle al niño Jesús que llegara más rápido, simplemente sabíamos que ya habíamos pedido lo que queríamos y que el 25 llegaría.

Somos suficientemente divinos para pedir y lo suficientemente importantes para recibir” Wayne Dyer

¿A donde fue esa paciencia de niño? ¿A donde fue nuestro disfrute del camino y de la espera por lo que de seguro llegaría? Pues se fue con las ansias de demostrarle a la sociedad que somos personas que consiguen esto o aquello.

Ya sabes lo que quieres, pues ahora disfruta de cada paso que das hacia ello. Que sea el disfrute del camino y el vivir cada momento lo que te llene de dicha. Y cuando llegue eso que tanto deseas, se agradecido con aquel que abrió los caminos para que consiguieras lo que buscaste, y luego sigue caminando, porque la vida continua y muchas mejores cosas vendrán.

El mejor día de tu vida, aún no ha llegado

Vivan En Grandeza,
HEJ

domingo, 16 de octubre de 2011

Un par de Pasos para EXPLOTAR tu Talento


El talento es un don que Dios nos ha dado en secreto y que nosotros revelamos sin darnos cuenta.

Qué buena frase ¿verdad?  Estas pocas palabras encierran una sabiduría enorme así como una verdad universal. Dios, en su infinita sabiduría, ha sabido darnos las herramientas que necesitamos para alcanzar lo que nos propongamos en la vida. Como dije en mi entrada anterior, no siempre te da un martillo si quieres clavar un clavo, pero te muestra donde podrás conseguir uno. Él deja en tus manos la decisión de ir y comprar el martillo, o dejarlo para “después”. Pero siempre te dará la oportunidad. Siempre!

Todo el talento que necesitas, está dentro de ti. Esta dentro de cada uno el potencial infinito de brillar más allá de lo que jamás hemos imaginado. Pero, ¿cómo sacamos ese potencial a la superficie? ¿Cuáles son los pasos a seguir para explotar todo tu potencial?

Si estuviésemos jugando Quien Quiere ser Millonario seguro que estas fuesen las últimas preguntas. Pero el premio es mucho mayor que 100 millones. El premio es la felicidad y la dicha de sentir que cada día eres lo mejor que puedes ser, y que cada día mejoras a granel!

Honestamente, dudo que haya un “uno, dos y tres” de cómo sacar tu potencial a relucir. Tampoco ninguna pastillita ni fórmula mágica. PERO, estoy segurísimo que existen por lo menos dos pasos.

Paso 1: acepta que el talento ya lo tienes. Si, ya lo tienes. Dentro de ti esta ese talento esperando para salir. Esperando como una semilla espera el agua que la ayudara a hacer raíces para luego salir a la superficie y disfrutar de los rayos de sol. Así mismo esta la semilla de tu talento esperando que le llegue el agua de la aceptación de su existencia (de tu aceptación), para luego sentar las raíces en la tierra de tu esfuerzo diario y finalmente salir a la superficie para disfrutar de los rayos de tus acciones y resultados.

Un primer paso sencillo ¿verdad? Ese es un paso que estoy segurísimo que existe. ¿Segundo paso?

Volvamos a la frase de Montesquieu. La segunda parte dice “y que nosotros revelamos sin darnos cuenta”. Muchas interpretaciones se les pueden dar a esta frase. Aquí les ofrezco la mía y dejo que ustedes mismos decidan aceptarla o crear otra.

¿Alguna vez has tenido la sensación de que el tiempo pasa rapidísimo cuando haces algo que te gusta? ¿O has sentido como que las cosas que a otros se le complican, tú las haces fácilmente y con una sonrisa en el rostro? ¿Quizás has leído algo que te gusta por  horas sin parar ni cansarte? ¿Te ha pasado que estudias la materia que más te gusta y captas todo rápido?

¿Qué tienen todas estas situaciones en común? Dos cosas, TÚ y la sensación de alegría y disfrute. Tan sencillo como eso. No es para nadie un secreto de que cuando haces lo que te gusta nunca te cansas, nunca lo ves como un trabajo u obligación y SIEMPRE salen las cosas mejor. Siempre estás dispuesto a aprender más de ello. Siempre quieres hacerlo mejor, no porque “tienes” que hacerlo, si no porque quieres, porque te gusta! Y “sin darnos cuenta” todo fluye y hacemos uso de todas nuestras facultas y talentos!

Yo creo que a eso se refiere Montesquieu con “y que nosotros revelamos sin darnos cuenta”. A esos momentos de pleno disfrute y entrega a la actividad donde todo fluye. Sentimos de corazón que eso es lo que queremos hacer en ese momento y lo hacemos sin ninguna queja.

Escuche hace poco que aquello que amas hacer es lo que viniste a hacer. Y yo creo que eso es muy cierto. Una madre ama a su hijo y siente que eso es lo que vino a hacer. Un profesor ama enseñar y por eso se dedica a transmitir conocimientos a sus alumnos. Un atleta ama su deporte y por eso se dedica de lleno al desarrollo de su mente y cuerpo para hacer la mejor ejecución que pueda en todo momento. ¿Verdad que si?

Antes de cerrar esta entrada me gustaría compartir con ustedes una historia que me motivo a escribir sobre esto hoy.

Hoy tuve la oportunidad por segunda vez en mi vida de ver el campeonato mundial de esgrima para discapacitados. Gente de todas partes andaban por el sitio de competencia con sus armas en una mano  y sus prótesis en la otra. Algunos llevaban su silla de rueda normal y empujaban la silla de ruedas de competencias. Realmente toda una experiencia verlos competir y darlo el todo por el todo desde sus sillas.

Al llegar al hotel, me senté en el lobby a escribir algunos correos y dos de los competidores de sillas de ruedas se encontraron y comenzaron a hablar. Al principio no le prestaba mucha atención. Pero Dios sabe lo que hace, hubo un momento bien específico donde me distraje de los correos y escuché lo que decían. Uno era de Hungría, el otro me parece que era Iraní. Hablaban en un inglés algo tosco pero lo suficientemente bueno para comunicarse. Entonces el Iraní dijo:

“tú jugar y tú disfrutar. No importa si ganar, lo importante es que puedes hacerlo!”

Se me puso la piel de gallina, y tengo que aceptar que se me aguaron los ojos. Que perspectiva de la vida tan impresionante. De la vida, y de la esgrima. Compites por disfrutar. Disfrutas porque puedes hacer esgrima desde tu silla de rueda. Me conmovió muchísimo el comentario. Me hizo reflexionar mucho sobre nuestras ansias de siempre tener un resultado especifico y como dejamos de lado lo que realmente importa, DISFRUTAR!

El 90% de estos competidores han quedado minusválidos después de heridas de guerra (muchos son de Europa del este, el medio oriente, Rusia, china). Son personas que saben lo que es sobrellevar las adversidades, su enfoque es siempre disfrutar lo que hacen y ser agradecidos por poder hacerlo. Son personas que decidieron luchar por un ideal superior a ellos, por su país; y perdieron la habilidad de caminar. Y aun así decidieron darle un nuevo enfoque a su vida y disfrutar todo lo que hacen.

Y deben de saber lo que hacen. El húngaro se acaba de clasificar a los juegos paralímpicos y fue campeón europeo. El iraní juega básquet también y hace esgrima por hobby. Impresionante ¿verdad?

Recordemos que tenemos la opción de aceptar la grandeza de nuestros talentos y disfrutar cada minuto y cada oportunidad de usarlos. Disfrutar cada momento que vives y dejar que tu talento se revele sin darte cuenta.

Vivan en Grandeza
HEJ